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Recorrer el camino de Santiago es una experiencia transformadora, que implica un reto físico, mental y espiritual. Las diferentes rutas que llevan hasta Santiago de Compostela están llenas de hermosos parajes naturales e históricos, pero para disfrutarlas es importante estar en buenas condiciones físicas.

Sin importar que ruta decidas tomar, la preparación física antes y durante tu peregrinación será sumamente esencial para evitar lesiones o dolores musculares.

¿Qué entrenamiento es el ideal?

Para elegir el entrenamiento más apropiado para ti, debes decidir dos aspectos muy importantes. El primero, es la ruta que tomarás, ya que cada Camino tiene unas características físicas y dificultad propia.

En segundo lugar, tu entrenamiento también dependerá de la manera en la que decidas hacer el recorrido ya sea a pie o en bicicleta.

¿Cómo entrenar antes de hacer el Camino de Santiago?

Lo ideal es que comiences a entrenar dos meses antes de la fecha en la que has planificado hacer el Camino, así te asegurarás de estar en buenas condiciones físicas para las exigencias que el recorrido tendrá.

  • Haz caminatas: Lo ideal es que comiences con pequeñas caminatas de al menos media hora diaria. Luego de un par de semanas añádele 15 minutos más a tu rutina.
  • Practica senderismo: Planifica al menos dos excursiones cortas en las que puedas hacer senderismo, de esta manera no sólo estarás entrenando para las largas horas de caminata, sino también para hacerlo en diferentes tipos de terreno.
  • Pedalea: Sin importar si harás el Camino a pie o como bicigrino, el entrenamiento en bicicleta ayudará no sólo a tu resistencia física sino también aumentará tu capacidad pulmonar y activará la circulación. Puedes practicar 30 minutos al día, y en caso de que recorras el camino en bicicleta aumenta el tiempo de duración y la intensidad semanalmente.
  • Haz ejercicios de fuerza: Intenta practicar ejercicios que te ayuden a desarrollar fuerza en tus brazos y piernas, así tendrás mayor resistencia a la hora de iniciar tu peregrinación.
  • No olvides los ejercicios de cardio: Antes de iniciar tus ejercicios diarios, es importante que puedas incluir una pequeña rutina de cardio y estiramientos. Igualmente, mientras estás en el camino, dedica unos minutos a estos ejercicios antes de comenzar tu recorrido diario.
  • Cuida tu alimentación: la alimentación que le des a tu organismo influirá grandemente en el estado físico de este. Por esto es importante planificar una dieta balanceada, con alimentos ricos en proteínas, vitaminas y carbohidratos.

Es igual de importante que uses previamente a la peregrinación tu calzado y ropa para el recorrido, así evitarás que te salgan ampollas, y te cuidarás de las posibles incomodidades causadas por un calzado nuevo.